Convierta la práctica en datos de desarrollo cuantificables
Realice un seguimiento del uso, el progreso y los patrones de comportamiento sin que la formación se convierta en una forma de vigilancia. Los alumnos reciben orientación; la organización obtiene información global.
Lo que ve el alumno
Intentos y finalización
Cuánta práctica se llevó a cabo realmente —no cuántas personas se inscribieron—.
Puntos fuertes y áreas de mejora
¿Qué comportamientos se mantienen bajo presión y cuáles fallan, tras repetidos intentos?
Historial de comentarios
Todas las sesiones y sus comentarios en un solo lugar, de modo que el progreso sea visible a lo largo del tiempo, en lugar de tener que recordarlo.
Lo que ve la organización
Finalización de la cohorte
Quién se entrenaba, con qué frecuencia y dónde se estancó discretamente un programa.
Tendencias en materia de competencias
¿Qué competencias están mejorando en todo el grupo y cuáles no registran avances?
Dificultad del módulo
Los puntos en los que los alumnos tienen dificultades de forma reiterada: esto resulta útil para rediseñar un módulo, en lugar de culpar al alumno.
¿Quién ve qué?
Estudiante
Observa sus propios detalles
Transcripciones completas y comentarios sobre sus propias sesiones: se trata de material de coaching, no de un registro de auditoría.
Gerente
Ve el total
Tendencias en materia de participación y competencias en todo el equipo, de modo que un responsable pueda apoyar a sus colaboradores en lugar de controlarlos.
Admin
Configura el acceso
¿Quién puede determinar qué constituye una decisión de configuración, acordada antes de la puesta en marcha y documentada?
Consulte el panel de control con sus propias preguntas
Plantee las preguntas que su equipo de formación y desarrollo realmente necesita que se respondan. Le mostraremos lo que los informes pueden y no pueden revelarle en la actualidad.